{"id":1481,"date":"2016-12-21T11:16:52","date_gmt":"2016-12-21T17:16:52","guid":{"rendered":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/?p=1481"},"modified":"2016-12-21T11:16:52","modified_gmt":"2016-12-21T17:16:52","slug":"el-joyero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/2016\/12\/21\/el-joyero\/","title":{"rendered":"EL JOYERO"},"content":{"rendered":"<p>Cuentan que un joven fue a buscar al viejo maestro del pueblo para pedirle un consejo.<br \/>\n-Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada.<\/p>\n<p>Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. \u00bfC\u00f3mo puedo mejorar? \u00bfQu\u00e9 puedo hacer para que me valoren m\u00e1s?<\/p>\n<p>El maestro sin mirarlo, le dijo: Cu\u00e1nto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quiz\u00e1s despu\u00e9s&#8230; y luego de una peque\u00f1a pausa el anciano prosigui\u00f3: Si quisieras ayudarme t\u00fa a m\u00ed, yo podr\u00eda resolver este problema con m\u00e1s rapidez y despu\u00e9s tal vez te pueda ayudar.<\/p>\n<p>Encantado, Maestro! respondi\u00f3 el joven, un poco desconcertado por la respuesta y sintiendo que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.<\/p>\n<p>-Bien- asinti\u00f3 el maestro. Se quit\u00f3 un anillo que llevaba en el dedo peque\u00f1o y d\u00e1ndoselo al muchacho, agreg\u00f3: -Toma el caballo que esta all\u00e1 afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda.<br \/>\nEs necesario que obtengas por \u00e9l la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo m\u00e1s r\u00e1pido que puedas.<\/p>\n<p>El joven tom\u00f3 el anillo y parti\u00f3. Apenas lleg\u00f3, empez\u00f3 a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con inter\u00e9s hasta que el joven dec\u00eda lo que pretend\u00eda por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos re\u00edan, otros le daban vuelta la cara y s\u00f3lo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.<\/p>\n<p>En af\u00e1n de ayudar, alguien le ofreci\u00f3 una moneda de plata y un utensilio de cobre, pero el joven ten\u00eda instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechaz\u00f3 la oferta.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado y abatido por su fracaso, mont\u00f3 su caballo y regres\u00f3.<\/p>\n<p>Cu\u00e1nto hubiera deseado el joven tener \u00e9l mismo esa moneda de oro, as\u00ed podr\u00eda hab\u00e9rsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupaci\u00f3n y recibir entonces su consejo y ayuda.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 hasta el anciano le dijo: Maestro, lo siento, no se pudo conseguir lo que me pediste. Quiz\u00e1s pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda enga\u00f1ar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 importante lo que dijiste!!, joven amigo, contest\u00f3 sonriente el maestro, Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. \u00bfQui\u00e9n mejor que \u00e9l para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y preg\u00fantale cuanto te da por \u00e9l. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aqu\u00ed con el anillo.<\/p>\n<p>El joven volvi\u00f3 a cabalgar. El joyero examin\u00f3 el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pes\u00f3 y luego le dijo:<br \/>\n-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender YA no puedo darle m\u00e1s que 58 monedas de oro por su anillo.<br \/>\n-\u00a1\u00a158 monedas!! Exclam\u00f3 el joven.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, replic\u00f3 el joyero- yo s\u00e9 que con tiempo podr\u00edamos obtener por \u00e9l cerca de 70 monedas, pero no s\u00e9 si la venta es urgente&#8230;<\/p>\n<p>El joven corri\u00f3 emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.<\/p>\n<p>-Si\u00e9ntate- dijo el maestro despu\u00e9s de escucharlo -T\u00fa eres como este anillo: una joya, valiosa y \u00fanica. Y como tal, s\u00f3lo puede evaluarte verdaderamente un experto. \u00bfQu\u00e9 haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?<\/p>\n<p>Y diciendo esto, volvi\u00f3 a ponerse el anillo en el dedo peque\u00f1o!.<\/p>\n<p>Amigos&#8230; muchas veces nosotros estamos buscando la aceptaci\u00f3n de los hombres, buscamos que nos den el lugar que merecemos. En ocasiones hasta nosotros mismos desconocemos el valor que tenemos, sin embargo, el Creador sabe de nuestro verdadero valor y el potencial que tenemos porque hechura suya somos!!<\/p>\n<p>No permitas que la opini\u00f3n de nadie te lastime, desaliente o te aleje del verdadero prop\u00f3sito de tu vida, fuiste creado para grandes cosas que Dios prepar\u00f3 desde hace mucho tiempo atr\u00e1s para ti.<\/p>\n<p>Recuerda que s\u00f3lo el experto sabe el verdadero valor de una joya valiosa y \u00fanica; s\u00f3lo Dios sabe tu verdadero valor.<\/p>\n<p><strong>\u201cPorque somos hechura suya, creados en Cristo Jes\u00fas para buenas obras, las cuales Dios prepar\u00f3 de antemano para que anduvi\u00e9semos en ellas.\u201d<\/strong><br \/>\n<strong>??(Efesios? ?2:10?)<\/strong><\/p>\n<p>DIOS LOS BENDIGA A TODOS!!<br \/>\nJon Alvarado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan que un joven fue a buscar al viejo maestro del pueblo para pedirle un consejo. -Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. \u00bfC\u00f3mo puedo mejorar? \u00bfQu\u00e9 puedo hacer para que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1482,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_crdt_document":"","_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[35,8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1481","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-jon-alvarado","8":"category-reflexiones","10":"post-with-thumbnail","11":"post-with-thumbnail-large"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1481"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1483,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1481\/revisions\/1483"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/radiocristianaenlinea.com\/radiocristiana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}