PAROXISMO DE REFLEXIONES: 1ERA TEMPORADA/ TEMA 6.- CUANTO MÁS AHORA

MOMENTO 1.- NOSOTROS COMO PROPIEDAD DE DIOS

Empezaré este tema citando, como frecuentemente lo he hecho, al padre del racionalismo, Rene Descartes: “si yo fuese independiente de cualquier otro ser, si yo fuese el autor de mi ser, no dudaría de cosa alguna, no sentiría deseos, no carecería de perfección alguna, pues me habría dado a mí mismo todas aquellas de que tengo alguna idea”. Además tenemos una frase muy curiosa de Immanuel Kant: “La dificultad, que ya pone de manifiesto la mera idea de esa tarea, es la siguiente: el hombre es un animal, el cual cuando vive entre los de su especie necesita de un señor; pues ciertamente abusa de su libertad con respecto a sus semejantes y, aunque como criatura racional desea una ley que ponga límites a la libertad de todos, su egoísta inclinación animal le induce a exceptuarse a sí mismo a la menor ocasión. Precisa por tanto de un señor que quebrante su propia voluntad y le obligue a obedecer a su voluntad universalmente valida, de modo que cada cual pueda ser libre. Más, ¿de dónde toma este señor?”

Mijaíl Bakunin, un hombre ateo, e iniciador del movimiento anarquista (el cual es muy interesante al considerarse) no tomó en cuenta la necesidad de un señor, pero Kant es más sincero ante la necesidad de un amo, el cual difícilmente puede ser humano. Añadiendo a esto podemos visualizar lo que descartes intenta expresar, que nosotros no somos enteramente autónomos, por lo cual requerimos de alguien más que llene enteramente nuestra existencia. El planteamiento del cristianismo es que dependemos de un Dios, no como algo político o sociológico, sino en esencia por tanto pertenecemos a Él por creación. Contestémonos pues una pregunta: ¿necesitamos un principio, un comienzo, tanto racional como metafísicamente? El cristianismo plantea que sí, y que este comienzo es Dios (SALMO 24:1-2).

MOMENTO 2.- DIOS TRABAJA PARA TI

Hace algún tiempo, escuchando una canción de genero góspel, escuché la frase “dios trabaja para ti”. Esa canción es muy buena, pero dicha frase, fuera de contexto, es muy peligrosa, pues coloca a dios como un sublevado al servicio del hombre, lo cual no puede estar más alejado de la realidad. Dios desea el bien para el ser humano (ROMANOS 8:28), eso es cierto, y también lo es que cada cosa que Él trae a nuestra vida es para bien; pero hay que dejar en claro que el término bien se ha degradado a una definición de bienestar material y egoísta. Dios no trabaja para que obtengamos eso.

Cuando comprendemos que el bien supremo, o el summum bonum es dios mismo, comprendemos hacia donde nos va a encaminar dios, él nos encamina hacia el mismo. Es como el salmo que expresa que si ponemos en Jehová nuestra delicia él nos dará los deseos de nuestro corazón. Al final del día, si logramos poner en Dios nuestra delicia, por sobre todas las cosas el será a su vez el deseo de nuestro corazón (SALMO 37:4).  Cuando Dios trabaja para nosotros lo que se quiere decir es que dios trabaja en nosotros, de forma que mueve las circunstancias externas, concientiza la condición interna, y da las soluciones debidas, todo esto, no para resolver problemas simplemente, sino más que eso para transformarnos (ISAÍAS 64:4).

MOMENTO 3.- LA VOLUNTAD DE DIOS Y SU PACIENCIA

Dios tiene una voluntad específica para cada individuo, es decir una “voluntad individual”. Sin embargo también tiene “voluntades generales” para todo ser humano, mismas que el hombre está llamado a alcanzar (1ERA DE TESALONICENSES 5:18, 2 PEDRO 3:9, 1 TESALONICENSES 4:3). Ahora bien si somos sinceros, algunas de ellas, como dad gracias en todo o ser santos, no son muy accesibles para el creyente, pues aunque intente alcanzarlas, lo que siempre sucede es que por su condición caída, no puede cumplirlas enteramente. Pero esos intentos no son otra cosa que un crecimiento en convicción, en saber que a la postre dios dará las herramientas necesarias para vencer a cada quien en cualquier circunstancia.

Ahora, tenemos muy en claro que como cristianos, en ocasiones caemos, no realizamos la voluntad de Dios en nuestras vidas, e incluso no confiamos tanto en Dios en nuestros primeras situaciones, pero recordemos que esto es un proceso y, por ser una característica positiva, Dios tiene toda la paciencia para poder al fin cumplir su obra en nuestra vida (ROMANOS 5:8-9)

MOMENTO 4.- INTENTANDO EN TANTO SERES HUMANOS

Ahora, algo que debemos entender es que Dios ya tuvo paciencia de nosotros desde antes que nos convirtiéramos. Eso significa que se mantendrá en esa línea y por lo tanto mucho más en este momento Él se tornará en ayudador cada que le necesitemos; si bien es cierto que en realidad eso no significa que Dios ignore aquellas injusticias y malas obras que cometamos, todo esto se sintetiza en la frase: Dios te ama tal y como eres, pero te ama tanto que jamás te dejará como te encontró (SALMO 118:8).

En nuestra humanidad debemos sencillamente intentar, pero sobre todo intentar teniendo fe en que no proviene de nosotros la fuerza para seguir los mandamientos. El motivo por el cual debemos intentar es para ejercer cada vez más nuestra confianza en Dios, y para ejercitar nuestro sentido de obediencia (HEBREOS 12:8).

Erick Gamaliel Hernández Aguirre

Para mayor información, vease el potcast del programa del mismo tema.