Devocional del 24 de Marzo 2018

Venid luego, dirá Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos: si fueren rojos como el carmesí, vendrán á ser como blanca lana.
ISAÍAS 1:18

Cuando nos arrepentimos de nuestros pecados, confesándoselos a Dios, la Sangre de Jesucristo lleva nuestros pecados confesados tras las espaldas de Dios y arroja esa energía pecaminosa al mar del olvido de Dios.

Ahí la energía grana y carmesí mal usada es limpiada, transformada en nieve y lana y reciclada para regresar a la persona en forma de energía justa.

Esta energía justa, aumenta nuestra fuerza y virtud para vivir con mayor santidad para Dios.

¡Qué ciclo tan glorioso es este!

Bendecido fin de semana.