Lucas 15 Pan Diario – 19 de Mayo 2018

Cuando aún estaba lejos, vio su padre, y tuvo misericordia, corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

El padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle. Lucas 15:20-22

El hijo pródigo y su hermano Algunas parábolas (12): Lucas 15:11-32

Un hombre tenía dos hijos. El menor le pidió su parte de la herencia; luego se fue lejos y malgastó todo “viviendo perdidamente”.

Pronto se vio obligado a cuidar cerdos para poder sobrevivir. ¡Ansiaba comer el alimento de los animales, pero nadie le daba!

“Entonces pensó en la casa de su padre y decidió volver”.

Cuando su padre lo vio de lejos, corrió hacia él, se echó sobre su cuello y le besó. Luego le puso el mejor vestido y organizó una fiesta para gozarse con los suyos.

Cuando el hijo mayor regresó del trabajo, se enojó y no quiso participar en la fiesta.

Acusó a su padre de ser injusto, pero este le respondió: “Tu hermano… se había perdido, y es hallado”.

Significado: El hijo menor representa a toda persona que reconoce que lejos de Dios su vida es un fracaso y vuelve a él arrepentida. Entonces Dios Padre la recibe manifestándole su gracia. El hijo mayor es aquel que piensa que tiene una buena moral y estima que Dios le debe algo. No conoce la gracia divina y es ajeno a su gozo.

Aplicación: ¿Nos identificamos con la historia del hijo menor? Después de haber vivido egoístamente con lo que Dios nos dio, y a veces en el mal, ¿hemos vuelto a Dios? Si nos arrepentimos, experimentaremos la bienvenida del Padre, su gracia y su gozo; pero si no lo hacemos, seremos como el hijo mayor, satisfechos de nosotros mismos, con el corazón cerrado y frío.

Pan Diario Sábado 19 de Mayo 2018

Sábado
19
Mayo

Cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó… El padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle.
Lucas 15:20-22
El hijo pródigo y su hermano
Algunas parábolas (12): Lucas 15:11-32
Resumen: Un hombre tenía dos hijos. El menor le pidió su parte de la herencia; luego se fue lejos y malgastó todo “viviendo perdidamente”. Pronto se vio obligado a cuidar cerdos para poder sobrevivir. ¡Ansiaba comer el alimento de los animales, pero nadie le daba! Entonces pensó en la casa de su padre y decidió volver…

Cuando su padre lo vio de lejos, corrió hacia él, se echó sobre su cuello y le besó. Luego le puso el mejor vestido y organizó una fiesta para gozarse con los suyos. Cuando el hijo mayor regresó del trabajo, se enojó y no quiso participar en la fiesta. Acusó a su padre de ser injusto, pero este le respondió: “Tu hermano… se había perdido, y es hallado”.

Significado: El hijo menor representa a toda persona que reconoce que lejos de Dios su vida es un fracaso y vuelve a él arrepentida. Entonces Dios Padre la recibe manifestándole su gracia. El hijo mayor es aquel que piensa que tiene una buena moral y estima que Dios le debe algo. No conoce la gracia divina y es ajeno a su gozo.

Aplicación: ¿Nos identificamos con la historia del hijo menor? Después de haber vivido egoístamente con lo que Dios nos dio, y a veces en el mal, ¿hemos vuelto a Dios? Si nos arrepentimos, experimentaremos la bienvenida del Padre, su gracia y su gozo; pero si no lo hacemos, seremos como el hijo mayor, satisfechos de nosotros mismos, con el corazón cerrado y frío.

Pan Diario Sábado 12 de Mayo de 2018

Nuestro Pan Diario
12 de mayo
Tomarse el tiempo
Anne Cetas

Lucas 19:1-10
… date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa (v. 5).

Rima, una mujer siria que acababa de mudarse a los Estados Unidos, trataba de explicar con ademanes y su limitado inglés por qué estaba decepcionada. Con lágrimas, mostraba un plato hermosamente adornado de fatayer (tartaletas de carne, queso y espinaca) que había preparado. Dijo: «Un hombre», y señaló de la puerta a la sala y de nuevo a la puerta. Su tutor sabía que personas de una iglesia cercana irían a visitarla y llevarle regalos. Pero apareció solamente un hombre; entró apurado, dejó las cajas y se fue, solo para cumplir con su responsabilidad, mientras que Rima y su familia anhelaban compartir su fatayer con sus nuevos amigos.

Pasar tiempo con la gente era a lo que Jesús se dedicaba. Asistía a comidas, enseñaba a las multitudes y tomaba tiempo para interactuar con personas individualmente. Incluso, se autoinvitó a la casa de Zaqueo, el recaudador de impuestos que se había trepado a un árbol para verlo. Le dijo: «Date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa» (Lucas 19:1-9). Y la vida de Zaqueo cambió para siempre.

Nuestras responsabilidades no siempre nos permitirán apartar un tiempo, pero, cuando lo hacemos, tenemos el privilegio maravilloso de estar con otros y ver cómo obra Dios a través de nosotros.

¿Cómo le mostrarás el amor de Dios a alguien esta semana?
Tu tiempo tal vez sea el mejor regalo que puedes darles a los demás.

Pan diario Viernes 11 de Mayo 2018

Nuestro Pan Diario
11 de mayo
Perseverar con paz
Xochitl Dixon

Salmo 3
Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba.
(v. 5).

Mientras sigo confiando en Dios a través de mis luchas con el dolor crónico, aun las dificultades más simples pueden parecer un ataque feroz del enemigo. Problema uno me golpea por la derecha. Problema dos me ataca desde atrás. Problema tres me da un puñetazo en la nariz. En esos momentos, cuando me faltan las fuerzas y no encuentro alivio inmediato, correr y esconderme parece ser una buena idea. Pero, como el dolor no me permite escapar, cambiar las circunstancias ni ignorar mis emociones, estoy aprendiendo lentamente a descansar en Dios para que me sostenga.

En oración, leo las canciones de los salmistas, quienes presentaban con sinceridad sus situaciones ante Dios. En el Salmo 3, uno de mis favoritos, aunque David se lamenta por su dolorosa situación al huir de su hijo (vv. 1-2), confía en que Dios lo protegerá y responderá sus oraciones (vv. 3-4). No perdía el sueño ni temía, porque el Señor lo sostendría y salvaría (vv. 5-8).

El dolor físico y emocional puede parecerse a un enemigo agresivo, y quizá queramos rendirnos o desear poder escapar, cansados y sin poder ver que la batalla termine. Pero, como David, podemos aprender a confiar en la ayuda del Señor y su presencia constante y amorosa.

Señor, gracias por darnos paz en la certeza de la victoria alcanzada en ti.
Dios nos ofrece paz mientras nos sostiene y ayuda a atravesar las pruebas.

Pan Diario Jueves 10 de Mayo 2018

Nuestro Pan Diario
10 de mayo
La tierra que está lejos
David C. McCasland

Isaías 33:17-22
Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos (v. 17).

Amy Carmichael es conocida por su labor de rescatar niñas huérfanas en la India. En medio de su tarea agotadora, atravesaba lo que llamaba «momentos de visión». En su libro Gold by Moonlight [Oro a la luz de la luna], escribió: «En medio de un día atiborrado, casi podemos ver “la tierra que está lejos”; y quedamos quietos, absortos en el camino».

El profeta Isaías habló de un momento en que el rebelde pueblo de Dios regresaría a Él: «Tus ojos verán al Rey en su hermosura; verán la tierra que está lejos» (Isaías 33:17). Ver esta «tierra que está lejos» es elevarnos por encima de las circunstancias para vislumbrar una perspectiva eterna. Durante los tiempos difíciles, el Señor nos permite ver nuestras vidas desde su punto de vista y recuperar la esperanza, «porque el Señor es nuestro juez, el Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro Rey; él mismo nos salvará (v. 22).

Cada día, podemos escoger agachar la cabeza desanimados o elevar la mirada a «la tierra que está lejos», al Señor «para con nosotros fuerte» (v. 21).

¿Cómo hizo Amy Carmichael para pasar más de 50 años en la India ayudando a aquellas jovencitas necesitadas? Fijaba sus ojos cada día en Jesús y ponía su vida en sus manos. Nosotros también podemos hacerlo.

Señor, necesito verte por encima de las circunstancias.
Fija tus ojos en Cristo.

La Biblia en un año
Leer 2 Reyes 10–12,
Juan 1:29-51